Tipos de plantas medicinales. El portal donde encontrarás toda la información acerca de las plantas o hierbas de uso medicinal o terapéutico, tratamientos, propiedades curativas, culinarias, aplicaciones y usos.

Qué son las plantas o hierbas medicinales

Se denomina planta o hierba medicinal a aquella planta cuyas partes o extractos contienen propiedades que se utilizan como drogas, medicamentos o remedios caseros en el tratamiento de algún tipo de enfermedad o infección.

La parte de la planta o hierba empleada con carácter medicinal es conocida como "droga vegetal" y su suministro o uso puede realizarse bajo diferentes formas: cápsulas, comprimidos, cremas, elixires, tinturas, ungüentos, o, una de las más conocidas, como infusión.

Historia de las plantas o hierbas medicinales

El uso de plantas o hierbas con fines terapéuticos, medicinales o como remedios caseros se remonta a la época de los Sumerios, hace 5.000 años, quienes ya describían el uso y beneficios para la salud de plantas medicinales como el laurel, el tomillo o el comino. Los Egipcios utilizaban ajo, cilantro, menta, e incluso opio, y pueden también encontrarse referencias sobre el uso de plantas medicinales y sus propiedades en el Antiguo Testamento.

En la cultura China, el empleo de hierbas como remedios caseros para curar diferentes males relacionados tanto con el cuerpo como con la mente data del siglo 3 antes de Cristo. En diversas tumbas se han llegado a encontrar manuscritos con hasta 250 sustancias procedentes de plantas, sus propiedades y correspondientes usos.

En la Antigua Grecia, así como en la Roma de los emperadores, las prácticas medicinales comunes se basaban en el uso de simples plantas con propiedades curativas, combinadas con aire fresco, algo de actividad, descanso y una dieta saludable. El primer gran tratado escrito en Europa sobre sus propiedades y los usos de hierbas o plantas medicinales fue De Materia Medica, escrito en el siglo I después de Cristo por el médico griego Dioscorides; un tratado extendido y utilizado comúnmente hasta bien entrado el siglo XVII.

Llegada la Edad Media, la utilización de estas plantas o hierbas para combatir enfermedades o como remedios caseros era ya una práctica extendida, algo a lo que se opuso la Iglesia Católica, que defendía la curación o tratamiento a través de la fe. Aun así, numerosos monjes lograron preservar manuscritos de plantas medicinales, tanto que los huertos y jardines de los monasterios se convirtieron en pequeños centros donde acudir si se requería un tratamiento realizado con hierbas.

Durante esta etapa, el miedo y las supersticiones poblaban Europa, ocasionando que las plantas o hierbas medicinales, los usos caseros y sus supuestas "propiedades mágicas o usos mágicos", atribuidas por los más crédulos y desconfiados, fuesen consideradas tabú, provocando la persecución y castigo de aquellos que hiciese uso de ellas. Tras esta "caza de brujas", las propiedades de este tipo de hierbas o plantas fue transmitida gracias al boca a boca y la labor de curanderos y sus aprendices. Aun así, mucha de la tradición se perdió durante la Inquisición, cuando muchos herboristas fueron asesinados.

Actualidad de las plantas o hierbas medicinales

Aunque durante los siglos XIX y XX, el uso de "drogas", medicamentos sintéticos o remedios caseros se extendiese de tal forma que su utilización ya es parte normal de nuestras vidas, en la actualidad, el consumo y usos de plantas medicinales ha crecido y se ha popularizado, en combinación con el uso de estas otras sustancias modernas elaboradas en laboratorios. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud ha estimado que un 80% de la población de Asia y África utiliza remedios naturales o remedios caseros y propiedades procedentes de plantas en su día a día para todo tipo de cuidados o tratamientos básicos.

En la sociedad occidental, uno de los aspectos que más preocupa a aquellos que se inician en el mundo de la fitoterapia o en el uso de plantas medicinales es la posible toxicidad de algunas hierbas. Por ello y debido a su creciente popularidad, el Ministerio de Sanidad y Consumo español publicó en 2004 un extenso listado de plantas cuya venta al público queda prohibida o restringida debido a sus efectos tóxicos.

Elaboración y administración de plantas o hierbas medicinales, usos de remedios caseros

A la hora de preparar y tratar una planta o hierba para usos medicinales, curativos o como remedios caseros se debe proceder con el mayor cuidado posible, para asegurar un tratamiento exitoso. En general, se cree que las plantas deben usarse frescas, aunque los extractos de aquellas que han sido procesadas suelen tener más principios activos y por lo tanto, una mayor efectividad.

Cataplasma y emplasto: La cataplasma se elabora al moler aquella parte de la planta o hierba medicinal que tiene propiedades curativas. Puede calentarse y untarse de forma directa sobre la zona a tratar. Tiene un efecto calmante. El emplasto es sólido, moldeable y adhesivo, parecido a una especie de arcilla o pasta que puede aplicarse en la parte corporal que está afectada.

Cocimiento: Esta modalidad de preparado herbal se elabora al hervir durante unos cinco minutos la planta medicinal (sobre todo sus partes más fuertes como tronco, raíces, cortezas o semillas, para luego filtrar el líquido resultante, normalmente usado dentro de los remedios caseros para consumir de forma oral.

Compresa: Frías, para dolores de cabeza o problemas oculares o calientes, para tratar inflamaciones, las compresas y cataplasmas son parecidas, aunque en este caso, se genera una sustancia más consistente que pueda aplicarse en un paño, toalla o similar, siendo muy efectiva dentro de los remedios caseros.

Comidas: En la actualidad se ha hecho muy popular el consumo de estas plantas o hierbas medicinales junto con la comida, por ejemplo, con una ensalada, preparándose de forma tradicional e incluyendo esas "plantas" con propiedades medicinales.

Extracto: Para obtener los mayores beneficios de una hierba medicinal se puede realizar la conocida como extracción "sólido-líquido". El caso más común sería la maceración.

Enjuagues: Utilizados para tratar problemas en la boca o la garganta, eliminando bacterias o residuos. El líquido se elabora realizando una infusión que puede prevenir problemas bucales o combatir problemas en las vías respiratorias.

Infusión: Hoy en día es muy popular y es utilizada por millones de personas en el mundo, no sólo debido a sus posibles propiedades medicinales, sino por el sabor o por placer. Para lograr una infusión, se debe colocar la planta en agua hirviendo durante varios minutos y luego dejar que se vaya enfriando, para luego ser consumida.

Jarabe: Su definición oficial es: "Bebida que se hace cociendo azúcar en agua hasta que se espesa, añadiéndole zumos refrescantes o sustancias medicinales". En este caso, se extraerían primero los componentes activos o propiedades de la planta, para luego disolver el azúcar o elemento similar como la miel. El líquido resultante puede conservarse hasta 30 días en un lugar fresco y seco, sin contacto directo con la luz solar o con ninguna otra fuente de calor.

Jugo: Se consigue al exprimir los frutos o la misma planta o hierba, eso sí, fresca. Si se usan raíces o tubérculos, más duros y recios, es necesario dejarlos en agua durante varias horas antes de licuarlos.

Lavados: Popularmente usados para tratar heridas, úlceras, hemorroides, infecciones vaginales externas, afecciones de la piel o mucosas, se realizan al aplicar cocimientos o infusiones derivados de plantas o hierbas medicinales.

Lavativa o enema: Aplicación de un preparado introducido a través del recto con una técnica especial que debe ser conocida por el que la práctica.

Polvos: Tras pulverizar la planta o hierba medicinal previamente secada, el producto resultante se tritura y tamiza, aunque no se sabe si las propiedades o principios activos de estos "polvos" que se consumen en forma de cápsulas o tabletas es realmente alto y útil dentro de los remedios caseros.

Tintura: Se logra al poner en contacto la parte de la planta o hierba, ya seca, a usar, con una mezcla de alcohol rebajado con agua al 40% a lo largo de unos 3 ó 5 días. La tintura resultante se usa para elixires.

Vapores: Al hervir determinadas plantas o hierbas, gracias a sus propiedades, emiten ciertos vapores usados para el tratamiento de problemas en las vías respiratorias.